¿Libre albedrío?

Descubrimientos y experimentos realizados por neurólogos durante los últimos años han permitido desvelar mucho sobre los procesos cerebrales involucrados en la toma de decisiones. Experiencia, entorno y el comportamiento de los demás influyen inconscientemente más de lo que pensamos. Algunos científicos incluso afirman que el libre albedrio es sólo una ilusión creada por nuestra mente; otros aún dan la última palabra a nuestra consciencia. En cualquier caso, nuestro apreciado libre albedrio parece mucho más limitado de lo que siempre habíamos creído.

La intuición se ha revelado como un proceso inconsciente capaz de evaluar una gran cantidad de variables, las neuronas espejo causan que la conducta observada en otros influya decisivamente en nosotros, la información exterior que llega al cerebro a través de nuestros sentidos se mezcla rápidamente con nuestras experiencias pasadas y recuerdos. Todo ello tiene un gran peso en cada decisión que tomamos, llegando en ocasiones, nuestro cerebro a decidir inconscientemente sin percatarnos. Hechos tan habituales como desear levantarnos de la cama, pero retrasarlo por pereza, o cuando decidimos realizar ejercicio periódicamente y terminamos abandonando, o cuando ingerimos alimentos que resolvimos no tomar (tal vez siguiendo alguna dieta) o imitar espontáneamente el comportamiento de otros, evidencian la fuerza de nuestro inconsciente. Sin embargo, el mayor golpe asestado al libre albedrío proviene de una serie de experimentos realizados por primera vez por el doctor Libet de la Universidad de California en 1983.

Libet pidió a un grupo de voluntarios que accionasen un botón o simplemente moviesen la muñeca mientras observan un reloj cuya manilla recorría la esfera en pocos segundos. Simplemente debían realizar la acción cuando quisiesen tras recorrer la manilla una vuelta y luego indicar en qué momento habían decidido realizar la acción. Durante el experimento unos electrodos recogían la actividad cerebral. En general, cuando vamos a realizar algún movimiento físico, se produce previamente un cambio eléctrico en ciertas áreas del cerebro, denominado potencial de preparación como parte habitual del proceso. El objetivo inicial de la prueba era medir cuanto tiempo transcurría desde que una persona tomaba una decisión y dichas neuronas entraban en acción. La sorpresa fue que el potencial de preparación se producía antes que la decisión fuese conscientemente tomada; es decir, medio segundo antes de que los voluntarios decidieran conscientemente pulsar un botón, sus neuronas ya habían iniciado las acciones pertinentes para ello. Los experimentos se han repetido en diversas ocasiones con mecánicas parecidas y tecnologías más avanzadas ofreciendo resultados similares. Los experimentadores, observando un escáner cerebral, han sido incluso capaces de prever con siete segundos de antelación si un sujeto iba a decidir pulsar un botón situado a su izquierda u otro a su derecha.

Estos resultados ha llevado a algunos científicos a proclamar que el libre albedrio es solo una ilusión de nuestra mente, siendo el cerebro una máquina muy compleja que decide automáticamente en función de multitud de variables. Otros investigadores reservan a nuestra consciencia un poder de veto, quedando reducido el libre albedrío al mismo. Suele decirse que el inconsciente propone y la mente dispone. Así en los experimentos mencionados el sujeto siempre tiene la opción final de no pulsar el botón a pesar de haberse activado las neuronas correspondientes. La teoría es que iniciamos inconscientemente diversas formas de actuación y finalmente decidimos por alguna de ellas. Es decir, mientras conducimos por ejemplo, en un momento dado se activarían las neuronas necesarias tanto para girar a la izquierda como a la derecha y nuestra consciencia veta las opciones no deseadas permitiendo únicamente una de ellas o ninguna.

De todos modos aún no se sabe con exactitud cómo funciona nuestra mente más allá de los resultados obtenidos en experimentos que en muchos casos pueden ser incompletos o alejados de la realidad fuera del laboratorio y existen diversas opiniones al respecto. Ciertamente el cerebro es una máquina compleja cuyo funcionamiento sólo estamos empezando a comprender.

Referencias

Redes para la ciencia: ¿Piensan las neuronas por nosotros? (número 23),  Entrevista a Marco Iacoboni, Hazle caso a tu intuición (número 27)
Redes: Las decisiones son inconscientes (capítulo 83), Sabemos que no sabemos lo que decidimos (capítulo 113)
La ciencia de tu vida: ¿Existe el libre albedrío?
El País (The New York Times): La ilusión del libre albedrío

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1 comentario »

  1. El libre albedrío no existe por más que nos ilusione tenerlo. Eso se puede demostrar por medio de la filosofía, matemáticas, física, biología, psicología o neurología. Si os interesa el tema, os invito a descargaros gratuitamente mi libro “Cómo vivir feliz sin libre albedrío” en http://www.janbover.org
    Un saludo
    Jan

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