Los 4 Fantásticos

En 1961 Marvel inició una nueva serie de superhéroes algo distintos de los habituales hasta entonces (si no es diferente, no vende). Al contrario que la mayoría de solitarios héroes, estos eran cuatro y trabajaban en equipo, en realidad casi en familia. Además no se ocultaban bajo máscaras y falsas identidades, sino que eran públicamente conocidos y reconocidos. A raiz de una radiación cósmica imprevista Reed Richards se convirtió en Mr Fantástico (el hombre elástico), Susan Storm en la mujer invisible, su hermano Johnny en la antorcha humana y Ben Grimm en la cosa (el hombre roca), el único que no puede “desactivarse”; y todos ellos en los 4 fantásticos.

En el verano de 2005, cuando ya se habían llevado al cine la mayoría de superhéroes más conocidos, e incluso cuando Pixar los había versionado para el público infantil (Los Increíbles) por fín saltaron a la gran pantalla. Dos años después tenemos la segunda parte. Prácticamente ambas películas comparten los mismos méritos, y también los mismos defectos: Corta duración, personajes planos e historias lineales; a pesar de ello, no me desagradan en absoluto. Son justamente lo mínimo que un film de este tipo puede ser, ni más ni menos. Es como si cogieses un cómic de los 4 fantásticos para leerlo, pero sin pretender leer la serie completa. No me extraña que siempre se estrene en verano, la excusa de “refrescante producto veraniego” viene servida. Los seguidores más acérrimos, obviamente, se quejan más y les gusta menos; y culpan en gran medida al director. Aunque a mi, en principio, no me molesta en exceso, si la saga cinematográfica continua cada vez pediremos más y tal vez terminen por cambiar al susodicho Tim Story.

La segunda parte define más el universo de “los 4 fantásticos”: el carácter público de los protagonistas y su integración en la vida cotidiana, el famoso edificio Baxter con los artilugios de Richards y el Doctor Muerte por ahí rondando. Por cierto, y raro es que yo lo diga, no todas las conversiones son malas; según he podido averiguar, sobre el papel, Galactus a pesar de ser un devorador de mundos aparece como un gigante (del tamaño de King Kong aproximadamente) con un particular casco-sombrero. Casi prefiero la nube energética. En cuanto al guión del film, tiene un fallo grave: Si Silver Surfer puede acabar con Galactus ¿Por qué no lo ha hecho antes? Una posible explicación, por buscar alguna, es que para ello tiene que sacrificarse y valora más su vida que la de millones de criaturas alienígenas. Pero es que al final… hasta logra sobrevivir. Claro que para esto si que hay una explicación razonable, es decir, comercialmente razonable; se está preparando un spin-off donde el protagonista será el surfero plateado (o estela plateada según traducción).

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